Llevar una vida sana ayuda en la prevención del cáncer

El cáncer es una de las enfermedades que presenta una lucha más larga y difícil. También es una de las que mayor incidencia tiene.

En 2015 el números de casos según SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) superó los 240.000 casos. Por lo que la prevención del cáncer sigue siendo una de las mayores preocupaciones de la sanidad.

La esperanza de vida es una de las mayores preocupaciones de aquellos que padecen la enfermedad en cualquiera de sus tipologías, siendo estas muy diferentes entre sí.
Por esta razón se hace un notable hincapié en las medidas de prevención que podemos tomar contra el cáncer, más si sabemos que en un 80% de los casos, los agentes externos que actúan sobre el organismo produciendo la enfermedad están ya identificados.

¿Cuáles son los hábitos de vida que nos ayudan a prevenir un futuro cáncer?

  • Ejercicio físico: Mantenerse en forma es beneficioso para el sistema inmunológico, lo que permite controlar el crecimiento de células cancerígenas.
  • No fumar: .El tabaco es el principal causante del cáncer de pulmón, y es algo que por ley queda anunciado en todas las marcas que se venden en nuestro país.
  • Dieta saludable: Hoy día hay una gran cantidad de aplicaciones que nos ayudan a controlar los alimentos para adelgazar. Pero además de perder peso es vital conocer las propiedades preventivas de los alimentos que consumimos: las vitaminas y nutrientes que aportan a nuestro organismo ayudan a fortalecer nuestras defensas.
  • Protegerse del sol: Las radiaciones ultravioletas son las causantes principales del cáncer de piel, uno de los más comunes. Es recomendable adquirir un bronceado de forma progresiva, utilizar cremas y otros fotoprotectores así como gafas de sol, camisetas y gorro cuando realizamos actividades al aire libre.

Siguiendo estos sencillos consejos seremos capaces de reducir el riesgo de cáncer en un 40%.

Factores de riesgo del cáncer:

A pesar de que existen una serie de indicadores que evidencian la relación de unos factores de riesgo específicos con el desarrollo posterior de un cáncer, esto no quiere decir que el estar en contacto con ellos vaya a tener como consecuencia padecer en un futuro la enfermedad.

Aún así, si es cierto que ciertas hábitos, algunos como el consumo de tabaco, son claramente un riesgo, otros, dependerá de los casos concretos y la acumulación de hábitos  de vida negativos para que desemboquen en la generación de un carcinoma.

Más allá del estilo de vida que podamos llevar, existen una serie de agentes cancerígenos que nos encontramos irremediablemente y no siempre podemos evitar.

Los principales agentes cancerígenos que tenemos que evitar son:

  • Las Radiaciones ultravioletas – Causantes del cáncer de piel
  • Cromo, níquel, cobalto, asbesto, plomo y arsénico – Intervienen en el cáncer de pulmón, riñón, de hígado, de piel y en el mesotelioma.
  • Nitrosaminas – sustancias de composición química R1-N(R2)-N=0 que se encuentran en el caucho, pesticidas y ciertos cosméticos. Pueden producir cáncer de hígado y de estomago.
  • Virus de papiloma humano (infección común de transmisión sexual). – De alto riesgo oncológico vinculado, entre otros, al cáncer del cuello uterino.
  • Virus de la hepatitis B (VHB) – Cáncer de hígado.
  • Helicobacter pylori (bacteria): Bacteria que se encuentra en el estomago – es la causante principal del cáncer gástrico o de estómago.

Conocer las principales causas del cáncer nos puede ayudar a prevenir la enfermedad, de la misma manera que tener un seguro que cubra los cánceres más comunes nos será de gran utilidad para protegernos mediante su detección precoz y para recibir la mejor atención especializada una vez recibido el diagnóstico.

Recuerda las nuevas metas que tienes que plantearte a partir de ahora: si fumas, deja de fumar, prográmate un buen plan de ejercicio, lleva una dieta sana y, este verano, protégete del sol más que nunca.
Fuentes: