Cáncer testicular: Síntomas, causas y supervivencia

cáncer de testículos

El cáncer de testículo sólo representa alrededor del 0,5-1% de los tumores del sexo masculino, con aproximadamente 50.000 nuevos casos al año en el mundo y aunque va en aumento, se puede decir que el cáncer testicular es poco frecuente en comparación con otros tipos de cáncer en los varones.

En España, la incidencia anual se sitúa entre 1,5 y 2 casos por cada 100.000 habitantes. Aparece sobre todo en hombres jóvenes de 15 a 40 años, aunque puede afectar a varones de cualquier edad y generalmente es de muy buen pronóstico incluso en los casos en los que el tumor está más avanzado.

Los testículos son las glándulas sexuales encargadas de producir la hormona masculina testosterona y los espermatozoides, y es en las células germinales productoras de espermatozoides donde se generan el 95% de los tumores testiculares. Por eso, a veces se le denomina Tumor de Células Germinales.

Se puede desarrollar cáncer en uno o ambos testículos.

Causas del cáncer de testículos y factores de riesgo

Las causas del cáncer testicular no se conocen, pero se sabe que hay algunos factores que aumentan la probabilidad de desarrollarlo:

  • Falta de descenso del testículo desde la cavidad abdominal al escroto en el momento del nacimiento (criptorquidia), aunque posteriormente se reubique quirúrgicamente el testículo en su sitio.
  • Antecedentes familiares de cáncer de testículo.
  • Altas concentraciones de hormonas maternas durante el embarazo.
  • Parto prematuro.
  • Traumatismos testiculares.
  • Cáncer previo en el otro testículo.
  • Desarrollo testicular anormal en síndromes genéticos como el S. de Klinefelter.

Síntomas del cáncer testicular

Normalmente el cáncer testicular afecta a un solo testículo y no produce síntomas generales por lo que es habitual que se consulte con un médico cuando uno mismo se detecta un bulto (casi siempre indoloro) o un agrandamiento de alguno de los testículos.

También se puede notar sensación de pesadez o acumulación de líquido en el escroto (bolsa de piel que contiene los testículos) y a veces, un crecimiento con mayor sensibilidad de las mamas por el aumento de la Beta-Gonadotropina Coriónica, una hormona que solo aumenta en varones en algunos casos de cáncer testicular.

En algunos casos puede aparecer dolor de espalda o de abdomen porque los estímulos dolorosos del testículo irradian a esas zonas o por la presencia de metástasis en los ganglios del retroperitoneo, y en el caso de una diseminación a distancia del tumor con metástasis en órganos como el pulmón, cerebro o hueso, los síntomas pueden ser muy variados dependiendo de cada localización.

Diagnóstico del cáncer testicular

¿Cómo saber si tengo cáncer de testículo? El diagnóstico se confirma con el estudio de los marcadores tumorales específicos que produce este cáncer y con la realización de pruebas de imagen para visualizar el tamaño y localización del tumor testicular.

Mediante una analítica de sangre se determinan los valores de Alfa-Fetoproteína y Beta-Gonadotropina Coriónica, marcadores tumorales que aumentan en presencia de un cáncer testicular. Sus valores van confirmando la evolución del tumor y la efectividad del tratamiento.

La ecografía testicular permite conocer la naturaleza y características del bulto detectado y si se localiza dentro o fuera del testículo.

El TAC abdominal, la gammagrafía ósea y el PET son pruebas de imagen que sirven para evaluar si el tumor afecta a estructuras vecinas o ha diseminado a distancia a otros órganos como huesos, pulmón, cerebro, etc.

Te presentamos un seguro que cubre la hospitalización y tratamiento de enfermedades graves en la Clínica Universidad de Navarra.

Conoce en 1 minuto el Seguro de tranquilidad salud élite

Tipos de cáncer de testiculo: Seminomas y No Seminomas

Se distinguen dos grupos de cánceres testiculares, SEMINOMAS y NO SEMINOMAS.

  1. Tipo Seminoma:
    Los SEMINOMAS representan el 40% de los tumores testiculares. Son tumores de crecimiento lento que tienden a delimitarse al testículo y son muy sensibles a la radioterapia.En general, no son tan agresivos como los no seminomas y suelen ser más frecuentes a partir de la cuarta década de la vida.
  2. Tipo No Seminoma:
    Los NO SEMINOMAS, se propagan con mayor rapidez y tienden a surgir en edades más jóvenes, entre los 15 y 35 años. Representan el 60% de los tumores testiculares y es una tipología que engloba a varios subtipos de tumores como el coriocarcinoma, el carcinoma embrionario, el teratoma y el tumor del saco vitelino.

Cualquier tumor testicular mixto, que combine características de alguno de estos subtipos, hay que considerarlo como un “No Seminoma” de cara al enfoque del tratamiento.

Estadios del cáncer testicular

El estadio o grado de extensión del cáncer testicular se indica con números que van del I al III, de menor, a mayor extensión.

  • Estadio I: el tumor sólo afecta al testículo.
  • Estadio II: el tumor se extiende a los ganglios linfáticos del retroperitoneo, zona posterior del abdomen. No existen metástasis.
  • Estadio III: el tumor presenta metástasis en otros órganos (riñones, hígado, huesos, pulmones o cerebro), o hay una elevación muy importante de los marcadores tumorales.

Afortunadamente, la mayoría de los casos cuando se detectan están en un estadio I.

Tratamiento del cáncer de testículo

El tratamiento dependerá del tipo de tumor diagnosticado y del estadio en que se encuentre, pero se basa en la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.

Cirugía

El tratamiento inicial siempre será el quirúrgico. La cirugía para extirpar el testículo (orquiectomía inguinal radical) está indicada para todos los estadios y tipos de cáncer testicular, incluso cuando el cáncer se ha diseminado.

Se logra la cura del cáncer testicular en el 80% de los pacientes tras la cirugía, pero se puede complementar el tratamiento con quimioterapia y/o radioterapia para frenar la progresión y evitar las recaídas.

Radioterapia

La radioterapia es muy efectiva en los tumores tipo Seminoma estimándose una tasa de curación superior al 95% en tumores estadio 1, pero no es sensible para tumores no seminomas.

Quimioterapia

La quimioterapia es el tratamiento estándar, con o sin radioterapia, cuando el tumor se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Revisiones tras el tratamiento del tumor

Una vez que se consigue la remisión de la enfermedad, es muy importante mantener revisiones de seguimiento de por vida, ya que existe un riesgo pequeño pero real, de desarrollar tumores en el testículo sano.

En las revisiones de seguimiento, además de la exploración del testículo sano, se incluyen analíticas de marcadores tumorales para determinar sus niveles en ese momento y periódicamente suelen realizarse pruebas de imagen de control como una radiografía de tórax, un TAC abdominal, o una ecografía de testículo, con el fin de vigilar y poder detectar una posible recurrencia del tumor pese a que, pasados cinco años del diagnóstico, la tasa de recaída no llega a un 5% de casos.

Te presentamos un seguro que cubre la hospitalización y tratamiento de enfermedades graves en la Clínica Universidad de Navarra.

Conoce en 1 minuto el Seguro de tranquilidad salud élite

Prevención del cáncer testicular

Realmente no existe ninguna forma de prevenir el cáncer de testículo, porque no se conoce ningún factor de riesgo que se pueda evitar. Aun así, la frecuencia de la enfermedad es baja, incluso en las personas que presentan algún factor de riesgo.

Pero dado que generalmente se acude a consulta porque el propio paciente se detecta un bulto en el testículo, al igual que las mujeres con la detección del cáncer de mama, es muy importante la autoexploración de forma regular de los testículos para detectar el tumor lo más precozmente posible.

Pronóstico y supervivencia del cáncer de testículos

En general, el cáncer de testículo tiene muy buen pronóstico y, sobre todo, entre los pacientes más jóvenes.

La tasa media global de supervivencia de un tumor testicular a los cinco años del diagnóstico se estima cercana al 95% de casos, llegando prácticamente al 100% en los tumores tratados en estadio I.

En estadios avanzados donde ya existen metástasis en otros órganos, la supervivencia media baja hasta el 70%. De ahí la importancia de la autoexploración y posible diagnóstico en fase inicial de un tumor testicular que permitirá iniciar el tratamiento de forma inmediata.

La tasa de mortalidad en España no llega a representar el 1% de las muertes por cáncer entre los varones.

Tras la extirpación quirúrgica del testículo, el testículo que queda tiende a compensar las funciones y generalmente la producción hormonal se mantiene. En todo caso, las revisiones periódicas permiten ir valorando la posibilidad de administrar suplementos de testosterona si fuese necesario. La fertilidad queda condicionada al tratamiento de quimioterapia que pueda recibirse por las circunstancias del tumor.

Referencias