Cáncer de ovario: Síntomas, cómo se detecta y supervivencia

Cáncer de ovario


El cáncer de ovario es el quinto tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres por detrás del cáncer de mama, colorrectales, útero y pulmón, según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer, y ocupa el octavo lugar entre los fallecimientos por cáncer del sexo femenino.

Información general sobre el cáncer de ovario y epidemiología España

En España se diagnostican cerca de 3.500 casos anuales lo que representa el 5% del total de cánceres femeninos, estimándose que 1 de cada 79 mujeres aproximadamente, desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida.

Lo más frecuente es que aparezca después de la menopausia, en mujeres entre los 45 y 70 años, y más de la mitad de casos se diagnostican a partir de los 60 años, pero el cáncer de ovario puede aparecer a cualquier edad, incluso por debajo de los 30 años.

Causas y factores de riesgo del cáncer de ovarios

Los ovarios forman parte del sistema reproductor femenino. Se sitúan uno a cada lado del útero y se asemejan en forma y tamaño a una almendra. Su función es generar los óvulos (células reproductoras femeninas) y la producción de las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona).

La causa del cáncer de ovario real es desconocida, pero se conocen factores que parecen aumentar el riesgo o la probabilidad de padecer un cáncer de ovario del tipo epitelial. Factores genéticos, hormonales y reproductivos:

  • Mutaciones en los genes denominados BCRA1 y/o BCRA2.
  • Historia familiar de cáncer de ovario aun sin factores hereditarios conocidos.
  • Antecedentes personales de cáncer de mama.
  • Menopausia.
  • No haber tenido hijos.
  • Terapéutica hormonal sustitutiva sólo con estrógenos.
  • Ovario poliquístico.
  • Obesidad o dieta rica en grasas.

Se estima que más de un 10% de los casos de cáncer de ovario se originan por una mutación genética hereditaria de los genes BRCA1 y BRCA2. En un principio, estos genes se identificaron en familias con varios casos de cáncer de mama, pero las mujeres que tienen estas mutaciones también presentan un riesgo considerablemente mayor de padecer cáncer de ovario.

Con mutaciones en el gen BRCA1 se calcula un riesgo del 35% al 70% de padecer cáncer de ovario. Con mutaciones en el gen BRCA2, el riesgo se estima entre el 10% y el 30%.

Estas mutaciones también aumentan el riesgo de generar otros cánceres como el carcinoma peritoneal primario y el carcinoma de trompas de falopio. Por lo tanto, una medida válida para prevenir el cáncer de ovario en mujeres con esta predisposición, es la extirpación preventiva de los ovarios y las trompas para eliminar cualquier riesgo.

Síntomas del cáncer de ovario

Generalmente no presenta una sintomatología específica y habitualmente se confunde con la causada por un trastorno digestivo, por eso, es bastante difícil detectarlo de forma precoz.

Síntomas del cáncer de ovario frecuentes

  • Molestias de estómago
  • Hinchazón y dolor abdominal
  • Problemas al comer y pérdida de apetito
  • Estreñimiento o diarrea

En fases más avanzadas puede haber otros síntomas representativos del tumor como pérdida de peso, cansancio, dolor de espalda sin motivo aparente y necesidad de orinar más frecuentemente.

Algunas veces puede aparecer alguna sintomatología ginecológica:

  • Alteraciones menstruales
  • Sangrado postmenopáusico
  • Dolor en las relaciones sexuales

Cómo se detecta el cáncer de ovario

El diagnóstico suele sospecharse si se detecta una masa pélvica en la exploración de una revisión ginecológica de rutina, y se confirma con la determinación de los niveles del marcador tumoral CA-125 en la sangre y con la realización de una ecografía para ver las características del tumor y su localización en el ovario.

Pruebas de imagen

El escáner y la Resonancia Magnética o el PET sirven para valorar la forma y tamaño del tumor y confirmar si ha diseminado fuera del ovario.

cáncer ovario fotos
Diferencias entre ovario sano y ovario canceroso

Otras pruebas para detectar el cáncer de ovario

La laparoscopia diagnóstica, permite visualizar directamente los ovarios y otros órganos de la pelvis introduciendo un tubo a través del abdomen. Se emplea para confirmar la etapa en la que está el cáncer y permite obtener biopsias de tejidos de la zona, para su estudio y clasificación.

Al no existir actualmente ningún método que facilite el diagnóstico precoz, solamente un 20% de los cánceres de ovario están sin diseminar en el momento del diagnóstico frente al 80% que se han extendido fuera del ovario, empeorando el pronóstico y la supervivencia.

Tipos de cáncer de ovario

Existen tres tipos de cáncer de ovario según las células donde se origina el tumor:

  • TUMOR EPITELIAL: Son los más frecuentes, alrededor del 80% de casos. Se desarrolla en las células de la capa externa que recubre el ovario. Son más frecuentes a partir de los 50 años.
  • TUMOR DE CELULAS GERMINALES: Se desarrolla en las células que generan los óvulos. Representan un 10% de los casos y son más propios de mujeres jóvenes menores de 25 años.
  • TUMOR DEL ESTROMA: Formado en las células del cuerpo del ovario, principalmente de las células que producen las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona). Representan un 10% de los cánceres de ovario y pueden aparecer a cualquier edad con mayor incidencia entre los 30 y 50 años.

Dentro de cada tipo se distinguen a su vez subtipos o clases de tumores, según las características concretas de la célula implicada en ese tumor.

Estadios del cáncer de ovario

El estadio indica el grado de extensión del tumor y se utiliza como guía para establecer el pronóstico y determinar las opciones de tratamiento. En principio, cuanto más bajo, mejor es el pronóstico.

  • Estadio I. El cáncer se encuentra solo en el ovario.
  • Estadio II. El cáncer ha diseminado a otras partes de la pelvis.
  • Estadio III. El cáncer ha diseminado al abdomen.
  • Estadio IV. El cáncer ha diseminado a órganos de fuera del abdomen.

También se definen los cánceres de ovario según su grado de diferenciación celular. Si las células cancerosas se asemejan mucho a las células normales se denomina tumor bien diferenciado o de bajo grado, pero si son muy diferentes, se denomina tumor poco diferenciado o de alto grado, que normalmente tiene peor pronóstico y se diseminan más rápidamente.

Tratamientos del cáncer de ovario

El tratamiento del cáncer generalmente implica cirugía y quimioterapia.

La extirpación quirúrgica del tumor es fundamental. La cirugía puede incluir la extirpación del útero y los ovarios, de los ganglios de la zona y de otras estructuras como intestino, peritoneo, vía urinaria, en el caso de estar también afectadas.

La cirugía junto a la administración intraperitoneal de quimioterapia consigue los mejores resultados, pero en casos de cáncer de ovario en estadio avanzado, el tratamiento inicial puede ser la quimioterapia.

En mujeres jóvenes la extirpación de los ovarios provoca una menopausia precoz como consecuencia de no producir ni óvulos ni hormonas sexuales y pueden aparecer síntomas menopáusicos como sofocos y sequedad vaginal. La terapia hormonal sustitutiva puede ser una solución a valorar para paliar estos síntomas.

Actualmente se van introduciendo nuevos tratamientos en combinación con la quimioterapia como la Terapia Dirigida, tratamiento dirigido directamente a los genes o a las proteínas específicas del cáncer, y la Inmunoterapia o terapia biológica, dirigida a reforzar las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer.

Pronostico de supervivencia del cáncer de ovario

Aproximadamente el 90%-95% de las mujeres con un cáncer de ovario en fase inicial viven más de 5 años tras el diagnóstico, incluso un 20% de casos se curan totalmente, pero cuando el tumor ya ha diseminado, el pronóstico empeora bastante.

Aunque el pronóstico generalmente es mejor en mujeres menores de 60 años y si se diagnostica en una fase inicial, la esperanza de vida del cáncer de ovario (sin tener en cuenta ni la edad, ni el tipo de tumor, ni la fase de la enfermedad), se determina en un 44% a los 5 años del diagnóstico de la enfermedad.

En España según datos de la AECC, fallecen unas 1.900 mujeres al año por cáncer de ovario (el 5% de todas las muertes por cáncer y el 1,1 % del total de muertes entre las mujeres), siendo la edad media al fallecimiento de 67,7 años.

A pesar de que con el tratamiento inicial más de la mitad de casos responden bien al principio, el índice de recidiva del tumor es elevado.

Si tras un periodo libre de enfermedad aparecen metástasis de cáncer de ovario en el abdomen o en órganos como el hígado, bazo, intestino, etc., cuanto más tiempo haya pasado desde el tratamiento inicial, mejor será el pronóstico de la recaída.